miércoles, 17 de febrero de 2010

Pleitos e inconformidades en el PRD

Por: Antero Duks

Marzo / 2008

 

Fue, desde cualquier punto de vista, una elección lastimosa, fantasmal. Según reportó el diario La Opinión de los Angeles, el pasado domingo en la histórica Placita Olvera de Los Ángeles, Cal., solamente una persona acudió en promedio, cada hora, para votar por la nueva la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

 

Los líderes del partido del sol azteca en estas tierras explicaron la nula participación con la consabida excusa de que faltó difundir más el proceso electoral. Es posible, pero quienes siguen de cerca los avatares del PRD y conocen a varios de sus simpatizantes sospechan que las razones tuvieron que ver más con el desencanto en que han caído muchos militantes ante el vergonzoso comportamiento de sus líderes.

 

El partido, que en 2006 se convirtió en la segunda fuerza política en México y estuvo a punto de ganar la presidencia del país, se encuentra sumido ahora en el descrédito total y al borde de la ruptura como resultado —no de los embates externos— sino de la incapacidad de sus dirigentes para dirimir sus diferencias de manera civilizada.

 

Los vicios que por años se han acumulado en el PRD afloraron sin ningún pudor en la elección del pasado domingo en México, cuando —al más puro estilo priista— estuvieron a la orden del día los cómputos retrasados, las casillas sin instalar, el clientelismo, la inflación del padrón electoral, las urnas quemadas, robadas y rellenadas, así como la compra de votos.

 

Desde entonces, en el vecino país han vuelto a resonar con fuerza los gritos de "voto por voto" y "casilla por casilla", sólo que esta vez no para reclamar fraude a otro partido, como ocurrió en las elecciones presidenciales de 2006, sino entre los mismos perredistas.

 

Tanto Alejandro Encinas, candidato de Andrés Manuel López Obrador, como Jesús Ortega se acusan mutuamente de todo tipo de tretas y golpes bajos, por lo que hasta hoy se ignora quién de los dos será el nuevo jefe perredista.

 

Lo único que sí sabemos es que ninguna de las dos opciones refleja lo que debería ser un partido de izquierda serio, moderno y comprometido, que represente verdaderamente los intereses de los marginados.

 

La batalla del poder por el poder haciendo a un lado ética y principios no sólo ha causado que el PRD pierda adeptos y credibilidad. Es un golpe para la izquierda y para los millones que confiaron en que este partido —fundado hace 19 años— podría representarlos y luchar, como prometió, para que tuvieran acceso a mejores oportunidades en un país caracterizado ancestralmente por la injusticia y la desigualdad social.

 

Por lo pronto, se anticipa ya que quienes saldrán beneficiados de la debacle del PRD serán los priistas, que tendrán mayor peso y capacidad de maniobra para negociar con el gobierno de Felipe Calderón los importantes acuerdos y reformas que están pendientes. Mientras tanto, de no llegar a un arreglo, los perredistas se convertirán en meros espectadores del acontecer nacional y seguirán malgastando recursos y energías en su camino a la autodestrucción.

 



No tengo tiempo

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Marzo / 2008

 

 

En el transcurso de la vida, sobre todo si esta ya se alargó mucho, no creo que haya ser humano que no haya conocido a alguien que nunca tiene tiempo para nada.  Desde luego que siempre hay excusas, no falta argumento, pero el caso es que nunca tienen tiempo.

 

Mi amigo Juan era uno de esos, parecía trompo chillador.  Un día un sacerdote amigo de él, lo invitó a que asistiera a una platicas que se llevarían a cabo dos días a la semana de las 19 a las 20 horas, aceptó en primera instancia, pero finalmente no asistió ¡porque no tuvo tiempo!

 

Finalmente, a insistencia de su esposa, la acompañó a la iglesia y se hincó a rezar.  ¡Ah! pero no por mucho tiempo, tenía muchas cosas que hacer.  Expresó: -- "esto no es para mi, no puedo perder el tiempo, me tengo que apurar, pues hay muchas cosas que terminar"; y mientras decía una oración apurada, salió corriendo diciendo: -- "mi alma puede estar tranquila pues el último domingo fui a misa".

 

Durante el día no tuvo tiempo de decir una palabra de alegría, no tuvo tiempo de hablar de Cristo con un amigo, por temor a que se riera de él.

 

Demasiadas cosas que hacer, esa era su expresión constante: "no tengo tiempo… No tengo tiempo.  No tengo tiempo para formarme, no tengo tiempo para darme a los demás, y sin darme cuenta se me acabó el tiempo".

 

Pero a Juan, que no tenía tiempo para nada, ni para comer, lo invadió una anemia perniciosa que acabó por llevárselo a la tumba.  Y, ni modo, para morir si tuvo tiempo.  Llegó ante el Señor, quien estaba de pie y en su mano tenía un libro, el Libro de la Vida…  Miró a Juan con un dejo de tristeza y le dijo: "No puedo encontrar tu nombre, alguna vez lo iba a anotar, pero nunca tuve tiempo".



Niños latinos superdotados

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Marzo / 2008

 

Según el Diario La Opinión Digital de los Ángeles, en siete años, alrededor de 60 mil casos han sido identificados en el estado de California.  Se dice fácil, pero esa cantidad, tomando en cuenta las condiciones en que viven y se desarrollan es importante.  Piensa uno ¿qué sería si su nivel de vida en su desarrollo fuera, no digamos óptimo, pero sí satisfactorio?  También ¿qué riqueza humana se pierde para México?

 

Álex Victoria tenía apenas 7 añitos cuando pensó en suicidarse. Pero no se confunda, éste no es un informe sobre salud mental, es sólo un caso, entre miles, sobre los conflictos y frustraciones que enfrentan muchos de los pequeños genios hispanos.

 

Actualmente, miles de esfuerzos y recursos se destinan a atacar el pobre rendimiento académico de los hispanos; sin embargo, existe el otro lado de la moneda, el de los niños genios, un grupo que, según expertos, enfrenta serios problemas de depresión, falta de estímulo y desinterés por parte de la sociedad.

 

En 2007, California alcanzó cifras históricas nacionales con 61,286 nuevos estudiantes inscritos al sistema GATE (Gifted and Talented Education), un programa de educación pública para niños superdotados.

 

Ese mismo año, el ingreso de los anglosajones fue de 6,217 nuevos alumnos; los asiáticos 22,667 y los afroamericanos 3,327. Es decir, ese año, ni sumando estos tres grupos raciales alcanzaron la cifra de estudiantes latinos. En total, en California existen 144,943 estudiantes hispanos catalogados como superdotados.

 

Pero lo que muchos se preguntan es: si son tan inteligentes, ¿cómo pueden estar en riesgo?

 

"Los alumnos con un coeficiente intelectual [CI] alto suelen sentirse incomprendidos, enfrentan miedo, coraje por el rechazo y la ignorancia de la familia, y terminan con serios problemas depresivos, tan fuertes como los de cualquier adulto. La falta de estímulos y de apoyo de la sociedad y el gobierno provoca que estos niños terminen en las pandillas o como empleados de fábricas comunes, cuando su potencial es altísimo", dijo Jaime Castellano, de la Universidad del Estado de Arizona, uno de los pocos expertos hispanos en educación para niños genios del país.

 

En el mundo infantil de la inteligencia superior        

 

Catalogar a un niño con inteligencia superior es cuestión de rangos, afirman expertos. Las pruebas más comunes establecen que existen los niños superdotados, sobresalientes y de rendimiento excepcional o genios.

De manera genérica suele considerarse superdotadas a las personas con un Coeficiente Intelectual (CI) superior a los 120 puntos en la escala de David Wechsler. Una persona de inteligencia regular está en cien puntos.

 

En promedio, los niños hispanos superdotados que asisten a los programas GATE (Gifted and Talented Education), de California, alcanzan de 120 a 150 puntos y se estima que cerca del 2% de toda la población estudiantil latina podría estar dentro del rango de inteligencia superior, según el informe Gifted and At Risk: Navigation the Challenges of Life.

 

"Creemos que la clave del incremento de niños latinos en GATE fue la implementación de exámenes de Coeficiente Intelectual no verbales. Tenemos que tomar en cuenta que en California la mayor población estudiantil es de origen hispano y muchos de ellos no hablan inglés. Así que al proveerles de un examen que midiera su inteligencia y no el conocimiento del idioma, los números se dispararon", indicó Sandra Frank, directora del programa GATE, del Departamento de Educación de California.

 

La mala noticia es que cada distrito escolar tiene libre albedrío para decidir qué tipo de prueba implementará en su escuela, por lo que aún muchos niños siguen en el anonimato.

 

"Uno de los grandes mitos en torno a los niños superdotados es que son casos aislados, pero la realidad es que existen más de lo que nos imaginamos. Hay escuelas incluso con lista de espera. Lamentablemente en el caso de los estudiantes latinos aún existe mucha discriminación y estereotipos. Las escuelas no informan de estos recursos a los padres y, como ya está demostrado, el talento que no se cultiva se pierde", destacó Jaime Castalleno.

"Entendamos que para un niño con un coeficiente de 130, estar en una clase con otros niños normales es similar a estar en una clase con pequeños que padecen retraso mental. Los alumnos superdotados son mentes adultas súper desarrolladas en cuerpos de niños", detalló Castellano.

 

A los 3 años, Álex ya daba señas de su inteligencia superior. Había aprendido a leer casi por sí mismo, sabía escribir y su extenso vocabulario dejaba sin palabras a cuantos lo conocían.

 

"Si estudias fuerte, algún día serás como yo", sentenció un doctor que una tarde de invierno atendió una infección respiratoria de Álex.

 

"No, algún día yo seré mejor que usted", respondió el pequeño con la mayor sinceridad. Apenas tenía 4 años de edad.

 

Han pasado siete años desde esa cita con el doctor que quedó grabada en la memoria de su madre, pero la avanzada inteligencia de Álex y su imparable ambición por aprender continúan acarreándole problemas, especialmente con los otros niños que, celosos de él, lo relegan, lo golpean y martirizan, a tal grado que en diversas ocasiones siente que es mejor no vivir.

 

Su escuela, ubicada en la apartada zona agrícola de Arvin, California, a tres horas de Los Ángeles, no cuenta con los recursos para realizar viajes a museos o proveerle asistencia tecnológica que represente un reto para su nivel intelectual.

 

La única asistencia especial que recibe son las clases de medio tiempo del programa GATE, un espacio de sólo tres horas financiado por el gobierno estatal.

 

Más allá de esa clase, no existe nada para Álex.

 

"Me siento aislado en este ambiente social. No hay museos, bibliotecas; todo lo que veo a mi alrededor es campo y trabajadores inmigrantes explotados", detalla, y tras sus gruesos lentes sus ojos destellan desesperación.

 

El gobierno de California invierte apenas 9.00 dólares al día por niño de inteligencia superior. En total, un presupuesto anual de 51 millones de dólares, una cifra muy por debajo de los 300 millones de dólares que el estado gasta en implementar un solo programa de apoyo para estudiantes de primaria con bajo desempeño académico.

 

"La realidad es deprimente, y ¿por qué? Porque el gobierno asume que estos niños son tan inteligentes que cree que ellos pueden salir adelante por sí mismos y sin ayuda. Éste es el error más grave en el que hemos caído", afirmó el especialista.

 

Aunque en California no existen datos precisos que analicen cuántos niños superdotados han abandonado la escuela, el estudio Handbook of Gifted Education indica que a nivel nacional el 5% de estos pequeños dejan la escuela a edad temprana, casi el mismo índice de abandono escolar de alumnos normales.

 

"En el caso de los niños hispanos, el barrio y el campo se vuelven todo su mundo y no saldrán de él porque no tienen las herramientas", remarcó el especialista.

 

Jacqueline, la madre del pequeño Álex, trabaja 12 horas al día ayudando en la cafetería por las mañanas y en un autobús escolar por las tardes.

 

"Estoy confundida, él [Álex] ha sufrido mucho, los niños se burlan de él y él me dice a mí, 'mamá estoy deprimido, no quiero vivir'... Yo no sé qué hacer, veo cómo sufre, lo miro cómo ha llorado, cómo hasta con la almohada se abraza, del estrés, de la tristeza. Los maestros me dicen, 'señora, si tiene dinero sáquelo de esta escuela, él es demasiado inteligente'. Pero a dónde voy, qué hago", expresó Jacqueline, cuya decepción más reciente fue ver cómo en uno de los juegos del único McDonald's del pueblo unos niños habían escrito que su hijo era "un homosexual".

 

Para Álex, la situación es clara: "Quien piense que ser inteligente es una bendición, es porque no sabe lo que dice. Mil veces hubiera preferido ser un niño normal".

 

Por las tardes, Álex suele recostarse en su pequeña recámara, adornada con símbolos patrios de México y líderes revolucionarios como Emiliano Zapata y Francisco Villa. Ahí sueña despierto con la Universidad de Princeton en New Jersey.

 

"Esa universidad es mi más grande deseo, me gustaría estudiar ahí filosofía política y llegar a ser presidente de Estados Unidos", dice pensativo y triste a la vez, pues sabe que los pasillos de Princeton están muy lejos de su realidad.

De momento, donde quiera que ponga sus ojos, el campo y la pobreza parecen dominarlo todo. La victoria es algo que, de momento sólo está en su apellido.

 

 



La pobreza se alivia con empleos

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Marzo / 2008

 

La caridad no es la respuesta correcta.  La pobreza no se combate con caridad, con donaciones o asistencia social, aunque son importantes, la pobreza se alivia con empleos, afirmó el empresario mexicano Carlos Slim en una entrevista con el Chicago Tribune.

 

Bajo el título El hombre más rico del mundo, el diario publicó una entrevista con Slim, que lo presenta como "el magnate cuyo imperio de 60,000 millones de dólares rivaliza con el de Bill Gates".

 

Slim indicó que la caridad tradicional no es la respuesta a la pobreza, por lo que piensa que su empresa hace más al proveer 200 mil trabajos.

 

Mucha gente rica, expresó, hace obras de caridad sólo para salir retratada en los periódicos, "a mí no me interesa que me den un monumento o premio por lo que hago".

 

Sobre las críticas hacia la acumulación de su fortuna, dijo que no le molesta y que la mayoría de ellas procede de supuestos competidores o abogados sin conocimiento sobre economía.

 

"Nada está incorrecto en el mercado si el consumidor no sufre. Pienso que lo más importante es tener la conciencia en paz, como dicen, el torero es bueno no para el público, sino para el toro", señaló el empresario.

 

Slim, según el texto, casi nunca usa computadoras, admira al beisbolista leyenda Babe Ruth, prefiere ver viejas películas y dice que no se involucra directamente en política porque no es su vocación.

 

"Se pregunta si será recordado como la versión moderna de los magnates que controlaban monopolios en la era Rockefeller o como filántropo que promete dejar 1,000 millones de dólares para aliviar problemas sociales", indicó el entrevistador, Óscar Ávila.

 

La entrevista destacó que el empresario, quien transfiere cada vez más las operaciones de su imperio a sus hijos, no ve ninguna razón para aferrarse a sus logros, porque "no voy a tomar nada cuando me muera. No me llevaré ni un peso".

 

En Estados Unidos, agregó, este hombre de 68 años es una figura desconocida, pero en algunos días se ratificará como el más rico del mundo, dependiendo de los precios de las acciones.

 

 



martes, 9 de febrero de 2010

El oro negro

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Marzo / 2008

 

Estamos a setenta años de la sobada expropiación petrolera que tantos dimes y diretes ha provocado.  Saldrán a la palestra los eternos panegiristas del general Lázaro Cárdenas del Río, otro personaje de nuestra historia que han convertido en un mito.  El hombre, que fue presidente de la República de 1934 a 1940, como todo ser humano tuvo sus virtudes y sus grandes defectos, pero claro, fue de los presidentes emanados del Partido Nacional Revolucionario –del que también fue presidente--  y con eso está dicho todo. 

 

A  "Tata" Lázaro lo convirtieron –los componedores de nuestra historia oficial--  en un gran héroe, intocable, casi en un Dios, y es objeto de grandes alabanzas precisamente en lo que quizás menos mérito tiene –y quizás sea al revés--, la expropiación petrolera y el la cuestión agraria. 

 

Los viejos trabajadores petroleros mexicanos --conocí a varios durante mi estancia en la huasteca veracruzana allá por los años 1968-72--  tenían bien sabido que la expropiación se hizo porque los estadounidenses la apadrinaron.  Por esas fechas (1938), en que el peligro de guerra estaba latente, a los estadounidenses les convenía, es más lo querían, echar fuera de México a los capitales europeos, entre los que destacaban principalmente ingleses, y en menor cuantía holandeses y alemanes.  Entonces, con la habilidad que caracteriza a nuestros vecinos del norte en estos menesteres, alebrestaron a los trabajadores, sirviéndose hábilmente para ello de un connotado líder como fue Vicente Lombardo Toledano, brillante abogado y poseedor de una gran inteligencia.   Claro que a los gringos les costó también perder sus inversiones que en el petróleo tenían en México, pero aplicaron perfectamente bien el dicho mexicano: "no dieron paso sin guarache", y si, perdieron sus inversiones, pero ganaron: echar a los europeos y quedarse amos y señores de toda la tecnología para la explotación y refinación del petróleo mexicano, como quien dice todo, situación que duró por muchos años.

 

En una foto histórica, en la que aparece el Gral. Cárdenas leyendo el Decreto de Expropiación, a su diestra está el embajador estadounidense Josephus Daniels, apadrinando o atestiguando –llámele como quiera que para el caso es lo mismo--  el acto.  Inglaterra rompió relaciones con México, que no reanudó sino hasta 1942, cuando México declaró la guerra al Eje  y se alineó con los aliados

 

Por cierto que en la penetración del capital extranjero para apoderarse del petróleo mexicano, tuvieron que ver factores netamente de mexicanos, como fueron primero el miedo de los capitalistas para invertir en la exploración, y segundo la corrupción a ultranza de jueces y notarios en la adjudicación de terrenos.  Esto nos lleva a considerar que ver lo malo sólo para un lado es irracional.

 

Contaban también los viejos trabajadores petroleros que hasta el General Cárdenas fue guardia blanca de las empresas petroleras extranjeras en esa región, hasta eso.

Por otra parte, con la expropiación, y en la forma que se fraguó, dio lugar al nacimiento de un monstruo, como es Sindicato Único de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (SUTPRM), que desde entonces es el real dueño de PEMEX, no nos hagamos tarugos.  En todo su funcionamiento interno, PEMEX es un foco de corrupción en grado superlativo, sindicalizados o no, pero todos participan del festín para la repartición del pastel.  Todas las "ordeñas" que a lo largo de los años a sufrido PEMEX, y que le han costado millones de dólares,  son hechas o apadrinadas por su propio personal; como botón de muestra, baste recordar al Ing. Merino.

 

El que rompa a ese monstruo de mil cabezas le hará un bien inconmensurable a México.  Fox se fijó esa meta, pero no pudo, se topó con el monstruo y no pudo, amenazas, miedo o impotencia, qué se yo, el caso es que tuvo que recular.

 

Entonces, hablar de privatización es una tontería más del Peje, pues no se puede privatizar lo que de hecho ya es privado, que no se haga tonto el tabasqueño.  Lo que pasa es que de ahí se agarra para engatusar a ingenuos, pero se le olvida que el que engaña a tontos se engaña más a sí mismo.

 

De ese monstruoso engendro surgió la creación de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) –sector obrero del poderoso PNR, cambiado ya a PRM--, y con ello el nacimiento de la poderosa mafia de líderes corruptos, casiquiles y sempiternos, que tanto daño le han hecho a los trabajadores mexicanos y, por ende, al país.  Hace relativamente poco tiempo se partió la poderosa central, para dar lugar a la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), que resultó más de lo mismo.  Total, los trabajadores mexicanos nunca la han visto como debería ser.  --Paciencia señores trabajadores, ahí viene Su Majestad Andrés Manuel López Obrador parta que les siga dando atole con el dedo--.

 

Otra de las gracias de Tata Lázaro fue la pulverización del campo, a partir de esa "brillante" decisión el campo mexicano dejó de ser realmente productivo.  Esta es una verdad insoslayable, que no se quiera reconocer es otra cosa.  En México siempre nos matará el temor a reconocer las grandes verdades.  Se creo entonces la Confederación Nacional Campesina (CNC) –sector campesino del PRM--, para jugar con el campesinado el mismo juego que la CTM con los obreros.  Con ambas lanzas lograba el PRM (gobierno) controlar a las masas obreras y campesinas del país.

 

Como apunté al principio, el General Lázaro Cárdenas del Río, como todo ser humano, tuvo sus defectos y virtudes, lamentablemente sus dizque "admiradores" y, desde luego la sucia política mexicana conducida por la Trina Infernal (PNR-PRM-PRI) que todo ha tergiversado, crearon un mito alrededor de su figura.  Lástima que, por la obsesión de endiosar a quien cobijaba sus tropelías, sus paniaguados ignoraron algunas virtudes que quizás hubieren dado una mejor imagen humana al "Tata".

 

Finalmente, no quiero pasar por alto la acción que tanto han alabado alguno y criticado otros –cada quien habla de la feria como le va en ella--, y me refiero al acto del Gral. Cárdenas de exiliar al Gral. Plutarco Elías Calles, el otrora Jefe Máximo de la Revolución, así como su jefe y padre político.  Sin embargo ahí la dejo porque eso siempre me ha olido a enjuague netamente político, pero con agua de la más sucia y podrida.  Finalmente lo que trasciende es, como siempre, lo más malo, y en este caso fue una piedra más de los cimientos de nuestra vida política que creció torcida y a ver quien es el guapo que la endereza.  Yo insisto que los obligados somos todos los mexicanos, pero…  

 

 

                                                              

«La ley disciplina nuestro cotidiano vivir»

 





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Enseñanza à Aprendizaje

Por: Querien Vangal

Marzo / 2008

 

La comunicación entre padres y maestros repercute en el rendimiento escolar de los niños, lo cual está comprobado por investigaciones a nivel internacional. La mejor manera de hacerlo es mediante la colaboración de ambas partes, además de disposición de los chicos, con lo cual se obtendrán resultados muy satisfactorios.

 

¿Qué padres no quieren que sus hijos sean adultos exitosos y responsables? El que se cumpla este deseo corresponde en buena parte a ellos mismos, y su labor empieza al elegir el mejor colegio, que ofrezca alto nivel educativo, seguridad dentro del plantel y tranquilidad a los niños. Sin embargo, parte fundamental de la formación de los chicos es la plantilla de maestros de la institución seleccionada, ya que de ellos obtendrán conocimientos y valores que quedarán para siempre en su mente.

 

No es nuevo mencionar que los resultados esperados dependen de la buena relación que haya entre mentor y padres, quienes muchas veces no saben cuándo o cómo encontrar el tiempo o establecer conexiones positivas con la escuela.

 

La colaboración de los padres hacia la escuela hoy es común, ya que se reconoce esta relación como esencial en el aprendizaje de los más pequeños: contacto estrecho entre familia y maestros logra formas de cooperación y estrategias que vuelven más eficaz la oferta educativa.

 

Esto es muy importante si se toma en cuenta que la escuela abre el panorama de los niños, pues se enfrentan por primera vez a realidades que trascienden la experiencia individual, su mundo y rutinas cotidianas, a la vez que aprenden de hechos que no están presentes o no parten de sus propias apreciaciones, sino de terceros.

 

Escuela, ventana al mundo

 

Hasta hace unos años, las familias contaban con elementos de solidez propios diferentes a los actuales: pese a tener más miembros, había mayor estabilidad, menor estrés y mejores oportunidades de interacción entre ellos. En la actualidad, el núcleo familiar, a pesar de sus mejores niveles de formación y educación, está más expuesto a influencias sociales negativas -carencia de ideales claros de vida, dificultades de convivencia o ruptura del matrimonio, entre otros-, que lo hacen más débil en su estructura, afectando con ello su estabilidad.

 

Es de entender que las familias modernas necesitan ayuda en la educación escolar de sus hijos, y deben encontrar colaboración en la misma institución, dentro de un marco de confianza. De manera que la relación existente entre escuela y padres exige espléndida coordinación, basada en una relación de participación mutua y comunicación plena.

 

Ello implica verdadera relación donde padres y maestros establezcan una vía abierta de información y orientación sobre la educación de los hijos. Se acabó el tiempo en que los padres se acercaban al colegio sólo cuando se presentaba una situación grave en la que estaba involucrado el hijo, pese a las reiteradas convocatorias de maestros y directivos.

 

Son obsoletos los tiempos en que los padres consideraban que debían decidir sobre el trabajo del docente en el aula y en los exámenes de sus hijos, en volverse jueces y recriminar a todos por lo malos resultados.

 

¿Qué hacer?

 

Así como es benéfico que los padres conozcan los planes de estudio desde el inicio del curso, los maestros pueden reconocer las experiencias del alumno fuera del centro educativo, es decir, cuál es el ambiente en casa y si éste es propicio para desarrollar el potencial del chico, así como conocer los métodos de motivación por parte de los progenitores. En otras palabras, puede resultar muy grato realizar una visita a casa del alumno con el consentimiento de los padres, aunque se debe esperar que de ellos surja la iniciativa.

 

Los maestros aprecian saber que los padres están preocupados e interesados en el progreso de su niño, lo que además ayuda a tener efectiva comunicación. De forma que no se requiere necesariamente seguir el calendario de reuniones programadas por la escuela para que pueda haber comunicación, y una buena oportunidad de acercamiento es la participación de los papás en actividades y acontecimientos que el colegio tiene a lo largo de año, como ceremonias especiales, aniversarios, eventos para recaudar fondos, entre otros.

 

Otras sugerencias incluyen colaborar como asistente en algunas clases o la biblioteca, participar en organizaciones de padres, ventas de libros u otro tipo de artículos que beneficien a la escuela. Para ello es importante que usted como progenitor haga saber al personal de la escuela su interés por cooperar.


Un método más consiste en acercarse al maestro y a otros padres para manifestar sus dudas si no sabe cómo ayudar a estudiar a su hijo. Un buen espacio son las juntas periódicas a que se convoca en la escuela, en las que se pueden intercambiar puntos de vista y aprender de las experiencias de otros.

 

En cuanto el padre reconozca que el niño se siente presionado, cansado, no pasó buena noche o con preocupaciones, no debe dudar en comentarlo con el mentor para hacerle saber del caso.


Las llamadas telefónicas y visitas al salón de clases son también otras maneras de cooperar con los maestros y mantenerse informado sobre el progreso de sus niños. Pregunte sobre el tiempo y forma adecuada para contactar al maestro.

 

Por otra parte, es importante que los padres hagan todo por motivar a sus hijos, pues no es exagerado decir que cuando se le dedica tiempo a éstos mejoran notablemente su desempeño escolar al saberse amados, al grado que los maestros notan alto rendimiento. Busque espacios en los cuales pueda convivir con los chicos, ayúdeles a buscar en libros o Internet las respuestas a sus tareas y muestre su afecto e interés valiéndose de palabras gratificantes, que lo estimulen.


Que hablen los chicos

 

Por supuesto que para que los resultados sean lo que se busca desde el principio, es de vital importancia mantener abierto el canal de comunicación con los hijos, pues ellos podrán reportar cualquier actitud o comportamiento fuera de lo común de los maestros hacia ellos. Sin importar la edad o el año que se cursen, no deje de brindar atención a sus chicos y manténgase pendiente de sus cambios de humor o estado de ánimo, pues muchas veces de esta forma esconden problemas que pueden traer consecuencias lamentables. Igualmente, si usted reconoce actitudes sospechosas de parte del maestro, coméntelo a los directivos del colegio o, si el problema trasciende, denúncielo a las autoridades extraescolares.

 

Como se puede apreciar, la tarea de comunicación es un triángulo participativo en que los padres son un vértice esencial. Si usted no descuida la atención a maestros y a sus hijos, lo resultados le llenarán de gratificación paulatinamente.

 

 

 

«La ley disciplina nuestro cotidiano vivir»

 

 



Soy como quiero ser en mi Messenger

Jesucristo

Por: Querien Vangal

Marzo / 2008

 

«Severo para sí e indulgente para los demás;
tal es la característica del verdaderamente cristiano».

 

 

Hace dos mil años un hombre formuló esta pregunta a un grupo de amigos (Evangelio de San Marcos 8, 27). Y la historia no ha terminado aún de responderla. El que preguntaba era simplemente un aldeano que hablaba a un grupo de pescadores. Nada hacía sospechar que se tratara de alguien importante. Vestía pobremente. Él y los que le rodeaban eran gente sin cultura, sin lo que el mundo llama "cultura". No poseían títulos ni apoyos. No tenían dinero ni posibilidades de adquirirlo. No contaban con armas ni con poder alguno. Eran todos ellos jóvenes, poco más que unos muchachos, y dos de ellos -uno precisamente el que hacía la pregunta- morirían antes de dos años con las más violentas de las muertes. Todos los demás acabarían, no mucho después, en la cruz o bajo la espada. Eran, ya desde el principio y lo serían siempre, odiados por los poderosos. Pero tampoco los pobres terminaban de entender lo que aquel hombre y sus doce amigos predicaban. Era, efectivamente, un incomprendido.

 

Los violentos le encontraban débil y manso. Los custodios del orden le juzgaban, en cambio, violento y peligroso. Los cultos le despreciaban y le temían. Los poderosos se reían de su locura. Había dedicado toda su vida a Dios, pero los ministros oficiales de la religión de su pueblo le veían como un blasfemo y un enemigo del cielo. Eran ciertamente muchos los que le seguían por los caminos cuando predicaba, pero a la mayor parte les interesaban más los gestos asombrosos que hacía o el pan que les repartía que todas las palabras que salían de sus labios. De hecho todos le abandonaron cuando sobre su cabeza rugió la tormenta de la persecución de los poderosos y sólo su madre y tres o cuatro amigos más le acompañaron en su agonía.

 

La tarde de aquel viernes, cuando la losa de un sepulcro prestado se cerró sobre su cuerpo, nadie habría dado un céntimo por su memoria, nadie habría podido sospechar que su recuerdo perduraría en algún sitio, fuera del corazón de aquella pobre mujer -su madre- que probablemente se hundiría en el silencio del olvido, de la noche y de la soledad.

 

Y... sin embargo, veinte siglos después, la historia sigue girando en torno a aquel hombre. Los historiadores -aún los más opuestos a él- siguen diciendo que tal hecho o tal batalla ocurrió tantos o cuantos años antes o después de él. Media humanidad, cuando se pregunta por sus creencias, sigue usando su nombre para denominarse. Dos mil años después de su vida y muerte, se siguen escribiendo cada año más de mil volúmenes sobre su persona y doctrina. Su historia ha servido como inspiración para, al menos, la mitad de todo el arte que ha producido el mundo desde que él vino a la tierra. Y, cada año, decenas de miles de hombres y mujeres dejan todo -su familia, sus costumbres, tal vez hasta su patria- para seguirle enteramente, como aquellos doce primeros amigos.

 

¿Quién, quién es este hombre por quien tantos han muerto, a quien tantos han amado hasta la locura y en cuyo nombre se han hecho también  tantas violencias? Desde hace dos mil años, su nombre ha estado en boca de millones de agonizantes, como una esperanza, y de millares de mártires, como un orgullo. ¡Cuántos han sido encarcelados y atormentados, cuántos han muerto sólo por proclamarse seguidores suyos! Y también ¡cuantos han sido obligados a creer en él con riesgo de sus vidas, cuantos tiranos han levantado su nombre como una bandera para justificar sus intereses o sus dogmas personales! Su doctrina, paradójicamente, inflamó el corazón de los santos y las hogueras de la Inquisición. Discípulos suyos se han llamado los misioneros que cruzaron el mundo sólo para anunciar su nombre y discípulos suyos nos atrevemos a llamarnos quienes -¡por fin!- hemos sabido compaginar su amor con el dinero.

 

¿Quién es, pues, este personaje que parece llamar a la entrega total o al odio frontal, este personaje que cruza de medio a medio la historia como una espada ardiente y cuyo nombre -o cuya falsificación- produce frutos tan opuestos de amor o de sangre, de locura magnífica o de vulgaridad? ¿Quién es y qué hemos hecho de él, cómo hemos usado o traicionado su voz, qué jugo misterioso o maldito hemos sacado de sus palabras? ¿Es fuego o es opio? ¿Es bálsamo que cura, espada que hiere o morfina que adormila? ¿Quién es? ¿Quién es? Pienso que el hombre que no ha respondido a esta pregunta puede estar seguro de que aún no ha comenzado a vivir. Gandhi escribió una vez: "Yo digo a los hindúes que su vida será imperfecta si no estudian respetuosamente la vida de Jesús". ¿Y qué pensar entonces de los cristianos que todo 1o desconocen de él, que dicen amarle, pero jamás le han conocido personalmente?

 

Y es una pregunta que urge contestar porque, si él es lo que dijo de sí mismo, si él es lo que dicen de él sus discípulos, ser hombre es algo muy distinto de lo que nos imaginamos, mucho más importante de lo que creemos. Porque si Dios ha sido hombre, se ha hecho hombre, gira toda la condición humana. Si, en cambio, él hubiera sido un embaucador o un loco, media humanidad estaría perdiendo la mitad de sus vidas.

 

Conocerle no es una curiosidad. Es mucho más que un fenómeno de la cultura. Es algo que pone en juego nuestra existencia. Porque con Jesús no ocurre como con otros personajes de la historia. Que César pasara el Rubicón o no lo pasara, es un hecho que puede ser verdad o mentira, pero que en nada cambia el sentido de mi vida. Que Carlos V fuera emperador de Alemania o de Rusia, nada tiene que ver con mi salvación como hombre. Que Napoleón muriera derrotado en Elba o que llegara siendo emperador al final de sus días no moverá hoy a un solo ser humano a dejar su casa, su comodidad y su amor y marcharse a hablar de él a una aldehuela del corazón de África.

 

Pero Jesús no, Jesús exige respuestas absolutas. Él asegura que, creyendo en él, el hombre salva su vida e, ignorándole, la pierde. Este hombre se presenta como el camino, la verdad y la vida (Juan 14, 6). Por tanto -si esto es verdad- nuestro camino, nuestra vida, cambian según sea nuestra respuesta a la pregunta sobre su persona. ¿Y cómo responder sin conocerle, sin haberse acercado a su historia, sin contemplar los entresijos de su alma, sin haber leído y releído sus palabras?



 

«La ley disciplina nuestro cotidiano vivir»

 




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