jueves, 8 de abril de 2010

Inteligencia infantil

 

Enrique Galván-Duque Tamborrel
mayo / 2008

 

«La inteligencia humana es una máquina tan
 peligrosa cuando se oxida como cuando se acelera»

Catalogar a un niño con inteligencia superior es cuestión de rangos, afirman expertos. Las pruebas más comunes establecen que existen los niños superdotados, sobresalientes y de rendimiento excepcional o genios.

De manera genérica suele considerarse superdotadas a las personas con un Coeficiente Intelectual (CI) superior a los 120 puntos en la escala de David Wechsler. Una persona de inteligencia regular está en cien puntos.

En promedio, los niños hispanos superdotados que asisten a los programas GATE (Gifted and Talented Education), de California, alcanzan de 120 a 150 puntos y se estima que cerca del 2% de toda la población estudiantil latina podría estar dentro del rango de inteligencia superior, según el informe Gifted and At Risk: Navigation the Challenges of Life.

"Creemos que la clave del incremento de niños latinos en GATE fue la implementación de exámenes de Coeficiente Intelectual no verbales. Tenemos que tomar en cuenta que en California la mayor población estudiantil es de origen hispano y muchos de ellos no hablan inglés. Así que al proveerles de un examen que midiera su inteligencia y no el conocimiento del idioma, los números se dispararon", indicó Sandra Frank, directora del programa GATE, del Departamento de Educación de California.

La mala noticia es que cada distrito escolar tiene libre albedrío para decidir qué tipo de prueba implementará en su escuela, por lo que aún muchos niños siguen en el anonimato.

"Uno de los grandes mitos en torno a los niños superdotados es que son casos aislados, pero la realidad es que existen más de lo que nos imaginamos. Hay escuelas incluso con lista de espera. Lamentablemente en el caso de los estudiantes latinos aún existe mucha discriminación y estereotipos. Las escuelas no informan de estos recursos a los padres y, como ya está demostrado, el talento que no se cultiva se pierde", destacó Jaime Castalleno, de la Universidad Estatal de Arizona, uno de los pocos expertos hispanos en educación para niños genios del país.       

            


Honor a quien honor merece

 

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Mayo Y 2008

 

 

Sir Edmund Hillary, el primero en llegar a la cima del monte Everest y el primero en cruzar la Antártida en un tractor para ganar fama como uno de los grandes aventureros del siglo XX, ha muerto, anunció anoche la primera ministra Helen Clark. Tenía 88 años.

 

El neocelandés alto y delgado dedicó buena parte de su vida a ayudar a los pueblos montañeses de Nepal, prefería que lo llamaran "Ed" y se consideraba un apicultor común y corriente.

 

"Sir Ed se describía como un neocelandés cualquiera, de capacidad modesta. En realidad fue un coloso. Fue una figura heroica que no sólo 'conquistó' el Everest sino que llevó una vida de decisión, humildad y generosidad", dijo Clark en un comunicado.

 

"El legendario escalador, aventurero y filántropo es el neocelandés más conocido de todos los tiempos", añadió.

 

Hillary murió en el hospital de Auckland anoche a las nueve, dijo la oficina de Clark. A pesar de algunas enfermedades en sus últimos años, permaneció activo. No se dio a conocer la causa de muerte.

 

La característica de su vida fueron las grandes hazañas, las aventuras, los descubrimientos y la humildad personal. Sólo reconoció que fue el primero en llegar a la cima del Everest mucho después de la muerte de su camarada en esa hazaña, el nepalés Norgay.

 

Se sentía orgulloso de sus hazañas. Al regresar al campamento de base luego de ser el primer hombre en alcanzar el pico más alto del mundo, declaró: "Conquistamos al desgraciado".

 

La hazaña como parte de una expedición británica dio lustre a la coronación de la reina Isabel II, cuatro días después, y uno de los primeros actos de la monarca fue declararlo caballero.

 

Pero más le enorgullecía su campaña de décadas para crear escuelas y clínicas en Nepal, la patria de Tenzing Norgay, el guía con quien alcanzó la cima del Everest el 29 de mayo de 1953.

 

Norgay murió en 1986.

 

Sobre los últimos pasos de ambos a la cima del mundo, Hillary escribió: "Un par de pasos exhaustos más, y sobre nuestras cabezas sólo estaba el cielo. No había falsas cornisas ni pináculos finales. Estábamos de pie sobre la cima. Había espacio suficiente para unas seis personas. Habíamos conquistado el Everest".

 

Hillary jamás olvidó el pequeño país montañoso que le dio fama. Lo visitó innumerables veces en los 54 años siguientes.

 

Durante una visita a Nepal, su primera esposa, Louise, de 43 años, y su hija Belinda, de 16, murieron al caer la avioneta en que viajaban, el 31 de marzo de 1975.

 

Hillary se casó en 1990 con June Mulgrew, viuda de su colega y amigo Peter Mulgrew, muerto en un accidente de avión sobre la Antártida. Le sobreviven su esposa y sus hijos Peter y Sarah.

 



Golpistas en el Congreso

 

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel

Mayo / 2008

 

Las acciones golpistas llevadas a cabo por el Frente Amplio Progresista (FAP) --de progresista tiene lo que yo de marciano--, encabezados por el PRD, o mejor dicho por Andrés Manuel López Obrador, en el seno del Congreso de la Un ión, revelan por enésima vez la naturaleza antidemocrática del referido partido, y lo ubican sin duda dentro de la línea de los anarquistas, cuya posición es aprovecharse de las bondades que les brinda un sistema democrático, pero sin reconocerlo, por el contrario trata de destruirlo.  Lamentablemente, aberraciones e incongruencias como esta seguirán apareciendo en nuestro sufrido país. 

De ahí el calificativo de "fascistas" con el que los ha adornado la sociedad mexicana, y que, les guste o no, le queda como anillo al dedo.  Además se hace acreedor al calificativo que le aplicaron, con justicia, a su "brillante" líder durante la campaña electoral para la Presidencia de l República de 2006: "Es un peligro  para México"

Ubicado dentro de un extremismo dictatorial en donde sólo sus chicharrones truenan, el grupo que tomó la tribuna del Senado y la Cámara de Diputados, con las "adelitas" que como fuerza de choque bloquean estas instituciones fundamentales del Estado Mexicano, causa a México un grave daño, pero tal parece que eso les importa un bledo.

La legislación vigente obliga a que los partidos se comprometan a respetar las instituciones del país y el juego democrático. Todos los legisladores protestaron "cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes que de ella emanen", pero se han pitirreado de su juramento y, con sus conductas, no cumplen ni lo uno ni lo otro. Ellos han violado la Ley y quienes debieran actuar para aplicarles las sanciones correspondientes, no hacen nada.

Por otra parte, sin embargo, el Instituto Federal Electoral ya ha adoptado dos medidas cautelares para limitar la libertad de expresión, base de las libertades políticas. Ordenó la suspensión de la transmisión donde Mejor Sociedad y Mejor Gobierno A.C., comparaba al líder del golpismo del FAP con los golpistas destacados de la historia del mundo, aplicando para ello el artículo 41 de la Constitución, que dice: "Ninguna otra persona física o moral, sea a título propio o por cuenta de terceros, podrá contratar propaganda en radio y televisión dirigida a influir en las preferencias electorales de los ciudadanos, ni a favor o en contra de partidos políticos o de candidatos a cargos de elección popular".

Si de por sí esta disposición contradice lo señalado por el artículo 6º Constitucional en relación a la libertad de expresión, se había pensado que era aplicable en el curso de los procesos electorales, pero no en este momento en que ni estamos en periodo electoral, i AMLO es candidato de nada.  Pero no, ahora resulta que ningún mexicano, dizque por aquello de la equidad política, puede pagar un anuncio en los medios electrónicos en contra de los partidos políticos, aunque éstos violen la ley, pues se le califica como propaganda política.

Estas disposiciones hablan de equidad, cuando los partidos políticos reciben millones de pesos para su vida y su propaganda con tiempos gratuitos del Estado Mexicano, y los particulares difícilmente podrían reunir una cantidad semejante al subsidio más bajo de un partido. ¿Esto es equidad? ¿Se justifica por ello cancelar o disminuir la libertad de expresión de los mexicanos?

En la práctica, esta reforma constitucional introducida dentro de la llamada reforma electoral, es una regresión que pasa sobre una garantía individual que es, precisamente, base de las libertades políticas de los mexicanos, que son anteriores a los partidos políticos, por más que se denominen "de interés público". Estamos ante el primer efecto de una libertad afectada como consecuencia de la partidocracia que ha prevalecido en este tipo de decisiones.

Pero no sólo los particulares somos afectados en esta materia. Hasta los partidos políticos que votaron dicha reforma, ahora sufren las consecuencias, pues el mensaje elaborado por el PAN para criticar la toma del Congreso por los miembros del FAP, también fue retirado por el IFE, aplicando un enunciado más del artículo 41 de la Constitución: "En la propaganda política o electoral que difundan los partidos, deberán abstenerse de expresiones que denigren a las instituciones y a los propios partidos, o que calumnien a las personas".

Informar sobre lo que ilegalmente hacen otros partidos ha sido interpretado como una propaganda política que denigra a los partidos que violan la Ley. Denigrar, dice el diccionario, es "deslustrar, ofender la opinión o fama de una persona, o injuriar, agraviar o ultrajar". ¿Acaso no son los actos mismos de los golpistas del Congreso los que crean su mala fama? Con este tipo de acciones, ¿acaso se puede tener una buena opinión sobre los golpistas? Los hechos son los hechos.

En fin, el golpismo perredista está tan arraigado, que hasta Jesús Ortega lo ha denunciado hacia el interior de su partido.

A los corruptos, dice cierta campaña de valores, hay que llamarlos por su nombre. A los golpistas fascistas, también.

 

 

 



domingo, 4 de abril de 2010

El atardecer de la vida

 

Enrique Galván-Duque Tamborrel

mayo / 2008

El sol se despedía del Imperio Tré. El vasallo caminaba junto a la anciana del molino amarillo. Iban conversando sobre la vida.
- ¿Qué cosa es lo que más te gusta de la vida, anciana?

 

La viejecilla del molino amarillo se entretenía en lanzar los ojos hacia el ocaso.

 

-Los atardeceres –respondió.

 

El vasallo preguntó, confundido:

 

- ¿No te gustan más los amaneceres? Mira que no he visto cosa más hermosa que el nacimiento del sol allá, detrás de las verdes colinas de Tré.
Y reafirmándose, exclamó:

 

- ¿Sabes? Yo prefiero los atardeceres.

 

La anciana dejó sobre el piso la canastilla de espigas que sus arrugadas manos llevaban. Dirigiéndose hacia el vasallo, con tono de voz dulce y conciliador, dijo:

 

- Los amaneceres son bellos, sí. Pero las puestas de sol me dicen más. Son momentos en los que me gusta reflexionar y pensar mucho. Son momentos que me dicen cosas de mí misma.

 

- ¿Cosas? ¿De ti misma...? – inquirió el vasallo. No sabía a qué se refería la viejecilla con aquella frase.

 

Antes de cerrar la puerta del molino amarillo, la anciana añadió:
- Claro. La vida es como un amanecer para los jóvenes como tú. Para los ancianos, como yo, es un bello atardecer. Lo que al inicio el precioso, al final llega a ser plenamente hermoso. Por eso prefiero los atardeceres... - ¡mira!

 

La anciana apuntó con su mano hacia el horizonte. El sol se ocultó y un cálido color rosado se extendió por todo el cielo del Imperio Tré. El vasallo guardó silencio. Quedó absorto ante tanta belleza.

 

La vida es un instante que pasa y no vuelve. Comienza con un fresco amanecer; y como un atardecer sereno se nos va. De nosotros depende que el sol de nuestra vida, cuando se despida del cielo llamado "historia", coloreé con hermosos colores su despedida. Colores que sean los recuerdos bonitos que guarden de nosotros las personas que vivieron a nuestro lado.

 

Destaca México en conciencia ecológica

 

Enrique Galván-Duque Tamborrel

mayo / 2008

 

Un estudio elaborado por especialistas de la National Geographic Society reveló que los mexicanos tienen una gran conciencia de lo importante que es cuidar el medio ambiente, pero falta mucho por hacer, especialmente en materia de transportación y alimentos.

Este primer ejercicio, llamado Greendex 2008, sobre consumo y medio ambiente fue elaborado en 14 países desarrollados y en vías de desarrollo para medir el comportamiento en áreas como vivienda, transportación, alimentación y consumo de bienes y servicios. India y Brasil obtuvieron los mejores lugares, seguidos por China y México (respectivamente), mientras que Estados Unidos obtuvo el último lugar.

"Los mexicanos son conscientes de que es necesario hacer algo y que todos podemos hacerlo desde nuestros hogares. Creo que lo que necesitan es tener más opciones para lograrlo", dijo Terry García, vicepresidente de Mission Programs, de la National Geographic Society.

El trabajo se realizó on line en Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, Inglaterra, Hungría, India, Japón, México, Rusia, España y los Estados Unidos y reveló que conforme avanza el progreso científico y tecnológico de las naciones la conciencia ecológica cambia.

"Parece irónico pero entre más se desarrollan las naciones, las personas disminuyen su conciencia ecológica y se hacen más a la idea de que el calentamiento global debe ser solucionado, principalmente, por los gobiernos y las empresas", añadió Lloyd Hetherington, vicepresidente ejecutivo de GlobeScan, compañía que ayudó a realizar el estudio.

Greendex reveló que los consumidores de los países en vías de desarrollo se sienten más responsables de los problemas medioambientales y que estos pueden afectar su salud.

"Más allá del trabajo de gobiernos y negocios, existe la responsabilidad de las personas de hacer algo por el medio ambiente; sin embargo, aquellos que más hacen son los que no han alcanzado un alto desarrollo tecnológico", añadió Hetherington.

La clave para contribuir a la reducción del cambio climático, afirma el estudio, es vivir en casas pequeñas, preferir los productos verdes, adquirir pocos artículos electrónicos, caminar, utilizar la bicicleta, usar transporte público y vivir cerca de su centro de trabajo.

 

 

Derechos de los niños

Enrique Galván-Duque Tamborrel

mayo / 2008

¿Los niños son de otra especie distinta a la de los seres humanos? ¿Los minusválidos son de otra especie distinta a la de los seres humanos? ¿Las mujeres son de otra especie distinta a la de los seres humanos? ¿Los ancianos son de otra especie distinta a la de los seres humanos?

En variadas circunstancias hemos oído hablar de esos derechos como si se tratara de algo distinto a los derechos fundamentales de todo ser humano. El problema de tanta especificación radica en el hecho de conjugar los derechos humanos en la primera persona del singular, cuando en realidad se deben tomar en cuenta también la segunda y tercera personas del singular, y la primera, segunda y tercera personas del plural.

Ante la celebración del día del niño, sin polarizarnos a los derechos del niño, conviene revisar los Derechos Humanos (i) en general, y aplicarlos a las características y necesidades del niño.

Aunque, en los respectivos casos, hará falta concretar cada artículo. A manera de ejemplo señalamos algunos.

Art. 1. (ii) La dignidad y derechos de los niños son los mismos que se encuentran en toda persona, pero, dados sus límites por su incipiente desarrollo de la razón y de la conciencia, se ha de extremar el comportamiento fraterno con ellos de manera que poco a poco aprendan a corresponder a esa fraternidad.

En este caso, los adultos tienen más obligación de respetar este derecho, pues con su ejemplo están preparando a los futuros adultos a vivirlo con el bagaje del que han gozado. El amor dado a un niño garantiza adultos solidarios y fraternos. La carencia de amor puede provocar personalidades resentidas, deseosas de cobrarse, a como dé lugar, aquello de lo que han estado privados.

Art. 5. (iii) En este caso, es necesario comprender al niño y captar que una tortura para él puede deberse al hecho de ser testigo de riñas entre los miembros de la familia, especialmente si se trata de sus padres y le producen un estado de ánimo impregnado de tristeza y de inseguridad. A su vez, esto provoca tortura ante la impotencia de no poder hacer algo: están inermes. Los niños tienen derecho a un ambiente cálido y acogedor.

En lo referente a la crueldad, es obvio que los golpes son inhumanos y dejan una huella profunda. Los padres muchas veces golpean por malicia, por el deseo de hacer sufrir, tal vez, porque ellos han sufrido. Otras veces golpean por impotencia, porque han probado distintos medios y, al no obtener los resultados deseados, se desahogan inadecuadamente.

Todo aquello que vaya en contra de la salud física, psíquica o moral del infante, está en el rubro de lo degradante. Los adultos son tremendamente culpables si transgreden este artículo pues provocan lesiones gravísimas en quienes serán los forjadores del mañana.

Art. 25. (iv) Como los niños dependen de sus padres en todos los aspectos señalados en este artículo, los padres, ante cualquier decisión que tomen, tienen que incluir en primer lugar a sus hijos, pues las consecuencias de sus decisiones afectan a los pequeños que no están en condiciones de afrontar o de resolver los inconvenientes. Por ejemplo, si los padres se divorcian, necesariamente los hijos pierden nivel de vida.

No se trata solamente de los aspectos económicos, sino de la soltura para moverse dentro del hogar. A veces la pierden por la presencia de otras personas que incluso los acogen, pero que ya no resultan familiares. Además, aunque en un primer momento se pongan medios para llevarla bien, con el tiempo esos propósitos se desdibujan.

El deterioro del nivel de vida acarrea una serie de deficiencias como la pérdida de la estructura familiar originaria, el descuido de la salud y, por lo tanto, del bienestar en todos los rubros incluidos en este artículo.

No cabe duda, los derechos de los niños se tienen que conjugar en la primera persona del plural y los padres son los inmediatos responsables de su cumplimiento. Ellos están en condiciones de entender que no hay derechos sin obligaciones.



Aquí sólo mis chicharrones truenan

 

Enrique Galván-Duque Tamborrel

mayo / 2008

 

El escenario político nacional, como diría mi compadre Cayetano;  "está que arde", con estiras y aflojes que son la muestra inequívoca de que no hay, hasta el momento, principalmente por la terca postura de AMLO, dirigente indiscutible de los "progresistas", una posibilidad de entendimiento, y el propósito de todos de encontrar una solución al  conflicto.

Al estudiar el planteamiento actual de la Teoría de los Conflictos, se descubre que en el pasado existían recomendaciones para crear bloques capaces de imponerse al adversario y derrotarlo, aunque no necesariamente tuviera la razón. Actualmente, se crean organismos enfocados en enseñar a negociar tomando en cuenta que a partir de ello se encuentra un principio de entendimiento, como fundamento de una real democracia.

En el caso actual, AMLO no quiere resolver el tema de la reforma energética, su obsesionante interés únicamente es bloquear cualquier iniciativa, particularmente esta que resulta ad hoc para introducir el tan sobado populismo que es su arma por excelencia, y que usa a su antojo para sembrar la duda, el odio y la descalificación contra cualquier que  intente de usar la lógica y la razón.  Esto conlleva desde luego a crear un divisionismo que es el clásico factor para destruir pueblos.

"Her Mein Führer" Andrés Manuel lo que pretende, por que así es su voluntad, o como diría Juan Pueblo: "por sus pistolas", es una movilización nacional y exige que se consulte a todos, excepto a los que é no quiera –Hitler exceptuó a los judíos--  con la certidumbre de escuchar la respuesta –única--  que él ha venido induciendo sin que alguien ose manifestar su desacuerdo

Los detractores de AMLO tampoco tienen la idea de crear el debate sobre lo que pueda modificarse para llegar a un acuerdo. Para otros, la importancia es acabar con el señor López, pero en ambos casos, el problema es que se pierde de vista el tema central de la discusión.

En la medida en la que se personalizan los temas, se sacan de su verdadero contexto, se maneja la derrota del contrincante y el aplastamiento de determinada figura, antes que el tema a resolver. El escenario se torna imposible de controlar.

Existe un debate académico en el que se discute si lo que está haciendo AMLO y los seguidores del PRD es o no un Golpe de Estado. El término "Golpe de Estado" en la teoría política tiene su propia definición y características.

De fijarnos en ellos no se puede hablar de un Golpe de Estado; sin embargo, el que la sociedad perciba que AMLO quiere borrar del mapa político la figura del presidente y que el único que manda en México es él, empata en cierta forma con los requisitos del golpe.

Quienes critican la percepción del movimiento golpista de AMLO señalan que el Congreso puede funcionar; sin embargo, valdría la pena recordarles que sólo funcionan las Comisiones pero no se ha podido reunir el pleno, que es un requisito para el debate de los temas de fondo. Precisamente por eso está capturada la Tribuna.

Cuando alguno de los actores de la política rompe con las reglas del sistema democrático, se pueden hablar de un espíritu golpista, de repúblicas filibusteras y de elementos que ayudan a definir una visión de la política que no pasa por la aceptación de las reglas democráticas.
 
Sin exageración se puede decir que sí se está obstaculizando la legitimidad y autonomía del Congreso, y por lo tanto, que AMLO ha dado un golpe contra el poder Legislativo. Quizá no sea un golpe definitivo o mortal, pero los hechos demuestran que es Golpista, y secuestró el tema de la elección interna mientras se debatía la clausura de la Tribuna.

Es muy aventurado decir que la fractura del PRD se orienta a partes iguales. Hay un grupo entregado a la visión filibustera de AMLO y no van a cambiar; otros se dan cuenta que el PRD está cayendo y de nada sirve hacer algo para evitarlo, y aunque buscan una alternativa, no se atreven a enfrentar a AMLO.

Todos deberíamos preguntarnos, entonces, lo que plantea Federico Reyes Heroles con tanta honestidad: ¿105 millones de mexicanos vamos a quedar sujetos a lo que Mein Führer Andrés Manuel López Obrador diga o disponga?